La motivación es
la fuerza que nos mueve a realizar actividades. Continuamente escuchamos que
los alumnos no muestran interés por las cuestiones académicas y que no están
motivados. Pero, a menudo, lo que ocurre es que sí que están motivados para
llevar a cabo otro tipo de tareas que les resultan más gratificantes. Desde la
perspectiva del alumno, se consideran las motivaciones intrínsecas, inherentes
a su personalidad, y las extrínsecas que aparecen a través del proceso de
enseñanza y aprendizaje suscitado por el docente.
Los expertos
consideran que la auto-eficacia docente engloba todo un conjunto de creencias
que tiene el profesor sobre su propia capacidad para ejercer un efecto positivo
en el aprendizaje de los alumnos. Tschannen-Moran y Woolfoolk (2001) afirman
que aquellos profesores con altas creencias de auto-eficacia presentan mayor
apertura a nuevas ideas, mayor disposición para probar nuevos métodos, mejor
planificación y organización de sus clases y se muestran más entusiastas en el
proceso de enseñanza. Además, la auto-eficacia docente no sólo se relaciona con
el rendimiento de los alumnos sino también con la motivación que los docentes
manifiestan en el aula y con las expectativas que tienen sobre sus estudiantes
(Bamburg, 2004).
Los profesores
que confían en su capacidad para enseñar y creen que una enseñanza eficaz
influye en el aprendizaje de los alumnos, tienen mayor persistencia y se
centran más en los aspectos académicos de su actividad que aquellos profesores
con bajas expectativas respecto a su capacidad para influir en el aprendizaje
de los alumnos (Gibson y Dembo, 1984). Según estos autores, aquellos profesores
con alta auto-eficacia emplean más tiempo en la clase para el desarrollo de
actividades académicas, utilizan métodos instructivos más complejos,
proporcionan más ayuda y orientación a los alumnos y elogian sus logros
académicos (Skaalvik y Skaalvik, 2007; Wolters y Daugherty, 2007). Por el
contrario, los profesores con baja auto-eficacia dedican más tiempo de clase a
tareas no académicas, retiran el apoyo a los alumnos cuando no alcanzan
relativamente pronto los resultados previstos y critican los errores que éstos
cometen.
Otros trabajos
demuestran que la auto-eficacia del profesor se relaciona positivamente con el
rendimiento de los alumnos, con la motivación, con el desarrollo de técnicas
instructivas innovadoras y con el establecimiento de un clima positivo dentro
del aula (Hoy y Woolfolk, 1990). Además, los profesores con mayor auto-eficacia
confían más en los alumnos y, por tanto, son más capaces de compartir con ellos
la responsabilidad a la hora de resolver los problemas que pueden surgir en el
aula y muestran una mayor satisfacción con su trabajo como docentes (Klassen,
et al., 2009).
Referencia:
Rogríguez, S.
& Núñez, J.. (2009, Diciembre). Auto-eficacia
Docente, Motivación del Profesor y Estrategias de Enseñanza. Scielo, 3,
p.5.
Claro, concuerdo con la información pero también el principal motivado debe ser el profesor que es quien a su vez transmite esa motivación a sus alumnos y por ende genera que se tenga una sana y buena relación con el profesor, si un estudiante es motivado por su profesor deseará regresar a ese salón de clases.
ResponderBorrarTodo ser humano necesita una motivación para hacer las cosas, ya sea conseguir una calificación o un título en el caso de los estudiantes o en otros aspectos familiares.
ResponderBorrarLa motivación en el aula es de suma importancia ya que el alumno se marca un objetivo al ser motivado por su maestro generando confianza para lograr lo que se proponga.
Al mismo tiempo el maestro se motiva al ver como sus alumnos logran un aprendizaje significativo y trata de mejorar sus actividades día a día.integrando diferentes dinamicas.
Si bien es cierto que la motivación intrínseca es un factor innherente de lo individuos , ya sean alumnos o docentes , también es importante el fomentarla a través de experiencias gratificantes. Concuerdo con el artículo en el sentido de que porfesor debe sentir autorealizacion personal y profesional para estimular a sus alumnos. La motivación jugará un papel importante en el proceso EA, desde ambas perspectivas, en el profesor para la búsqueda de estrategias y técnicas innovadoras y estimulantes tanto sensoriales como cognitivas, y en el alumno logrará que las experiencias a las que sea sometido logren ser significativas.
ResponderBorrarEs cierto que como ser humano debemos de tener una motivación y dentro de la educación es muy importante que el docente tome este importante papel dentro del aula siendo un ejemplo de proponernos siempre una meta en la vida, motivando a los alumnos que puedan sobre salir y ser lo que quieren ser en la vida.
ResponderBorrarLa motivación es la fuerza que nos mueve a realizar actividades. Continuamente escuchamos que los alumnos no muestran interés por las cuestiones académicas y que no están motivados. Pero, a menudo, lo que ocurre es que sí que están motivados para llevar a cabo otro tipo de tareas que les resultan más gratificantes.
ResponderBorrarLos docentes hemos de fomentar en los alumnos la motivación adecuada suscitando el interés y sintonizando con sus deseos de autonomía, progreso, reconocimiento o, sencillamente, bienestar.
Así como nosotros somos fuente de inspiración, tuvimos maestros en nuestra vida, que nos motivaron con su sonrisa, con sus palabras, con sus métodos más allá de los contenidos es la persona que motiva, inspira.
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